MÁXIMO “TATO” TOGNI

Máximo Togni, Tato, siempre supo que quería cocinar, desde muy temprano, desde que seguía a su abuela por la cocina y aprendía cada una de sus recetas, desde que la escuchaba levantarse a las 7 de la mañana un sábado para cocinar pastas rellenas y hojaldres perfectos para docenas de invitados en la vieja casa familiar en Maipú.
De su abuela no sólo aprendió de cocina sino de la importancia de la buena vajilla, una mesa bien puesta y la elección de los mejores ingredientes.
Con el paso de los años decidió formalizar sus estudios y se anotó en The Bue Trainer, la escuela de cocina de Gate Gourmet en Ezeiza. Allá, con sus impecables instalaciones de acero inoxidable y los más exigentes profesores suizos fue dando los primeros pasos certeros en su formación.
Más tarde, reconocidos chefs locales como Dolli Irigoyen y Fernando Trocca pasaron a ocupar un lugar particular en su historia ya que fueron ellos quienes le abrieron grandes puertas en su profesión. Con Trocca. una entrevista por una pasantía en Vandam se convirtió en un trabajo estable en el que Togni terminó por encargarse del manejo del mediodía. Más tarde, todavía en Nueva York lo esperó un bistró francés latino en pleno Soho.
Con Dolli, fue encargado de la producción de su programa para El Gourmet. Ella junto a Martín Arrieta y Fernando Trocca, ocupan un lugar de inspiración y apoyo tanto en su vida profesional como personal.
Antes de su regreso a la Argentina para embarcarse en un nuevo proyecto, Máximo Togni fue Chef para la embajada argentina en Washington DC, un puesto de imbatible experiencia en el que desempeñó durante 4 años. Ahí tuvo la gran oportunidad de experimentar con un sinfín de productos y de darle un gran empuje a la exportación de vinos argentinos y su maridaje cocinando en distintos lugares de EEUU.
Ya en Buenos Aires, Máximo Togni va por nuevos desafíos en el lugar en el que se siente más cómodo, una cocina, en este caso, la de Sanbenito.